Medidas de prevención

Una de las acciones claves y más efectivas que deben incorporarse a la rutina diaria es lavarse las manos a menudo. Además, al toser o estornudar, hay que taparse la boca y la nariz con pañuelos desechables, o con la cara interna del codo y lavarse las manos enseguida.

En el día a día, se debe mantener una distancia prudencial entre las personas (entre 1 y 2 metros) y se debe evitar el contacto cercano con las que tengan síntomas de infección respiratoria.

Otra recomendación importante es evitar compartir comida y utensilios sin limpiarlos debidamente.

Después de manipular objetos, sobre todo en lugares públicos -en la calle, en los transportes públicos, comercios, etc.-, hay que abstenerse de tocarse la boca, la nariz y los ojos sin haberse lavado antes las manos.

Sobre el uso de mascarilla, no es necesario utilizarlas en los espacios públicos, si no es que lo ha indicado un profesional sanitario.

Como norma general, se deben evitar las aglomeraciones y los espacios cerrados con un gran número de personas y tener especial cuidado en proteger los colectivos más débiles, como los ancianos y las personas con enfermedades crónicas.

Es por ello que hay que evitar las visitas a los centros residenciales. En cuanto a la movilidad, hay que evitar desplazarse, si no es imprescindible.